Mapa de los sonidos del pasado

Un volumen de reciente aparición, se dedica a analizar los itinerarios de la prensa musical argentina desde la época de Rosas hasta el ascenso del peronismo.

POR GUSTAVO FERNANDEZ WALKER en Revista Ñ (14/2/2013)

MANSILLA SILVINA LUZ (Dir.)
Editorial GOURMET MUSICAL
Colección AMARILLA ESTUDIOS
Edición 2012, en Rústica
256 páginas

Más que en cualquier otro arte, la historia de la música es la historia de sus documentos. En rigor, la fórmula podría ser aplicada también a las otras artes, pero sólo a condición de no perder de vista que, en el caso de la música, el objeto en cuestión –el sonido– es algo transitorio e irrecuperable. Y si bien la tecnología del último siglo permite imaginar la posibilidad de conservación ideal de todos los sonidos del pasado, no es menos cierto que, en cualquier caso, es inevitable remontar la distancia entre esos sonidos y nosotros mediante el discurso.

Ese discurso acerca de la música es lo que llamamos “crítica musical” en un sentido amplio, que abarca desde la mera crónica periodística de un concierto hasta el análisis detallado y, muchas veces, normativo de la música de un lugar y un tiempo determinados. La crítica musical, así entendida, no sólo se propone acercarnos a ese objeto elusivo que es la música, sino que por momentos busca también transformar esa realidad de la que pretende dar cuenta.

Es este aspecto de la crítica el que analiza el volumen colectivo Dar la nota. El rol de la prensa en la historia musical argentina (Gourmet Musical), dirigido por Silvina Luz Mansilla, que se propone no sólo usar las publicaciones del pasado como vía de acceso a la realidad musical de entonces, sino fundamentalmente poner la lupa sobre el funcionamiento mismo de esas publicaciones: quiénes eran sus responsables, cuáles eran las motivaciones de cada una de ellas, cuál era su público, y fundamentalmente, qué ideas acerca de la música –y de la música argentina en particular– estaban presentes en esos discursos. Cuál era, en definitiva, la trama de principios estéticos, éticos y en última instancia políticos que configuraba el perfil de cada una de esas intervenciones.

El libro es la cristalización de un trabajo de investigación realizado en el Departamento de Artes de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA entre 2006 y 2009, iniciado por Melanie Plesch y continuado por Silvina Mansilla. La importancia de investigaciones de este tipo puede medirse por la vastedad del campo prácticamente virgen sobre el que se inscriben: como señala el investigador Leandro Donozo (al tiempo, director de la colección) en las consideraciones generales acerca de las revistas de música que abren el volumen, el universo de las publicaciones musicales de la Argentina no sólo ha sido poco estudiado hasta ahora, sino que sus límites mismos no son del todo definidos.

A la prensa musical local le cabe perfectamente la frase que los viejos mapas medievales reservaban a los territorios desconocidos, poblados de imágenes monstruosas: hic sunt leones .

Cada uno de los seis grandes trabajos que conforman el núcleo del volumen recorta una porción de ese mapa imaginario y descubre allí los “monstruos” que la poblaban: desde las compañías de ópera en la Buenos Aires rosista hasta las mujeres compositoras e intérpretes que desafiaban un ambiente dominado –todavía hoy– por las figuras masculinas. Lo interesante del trabajo es que no se trata únicamente de rescatar algunos nombres hoy olvidados, sino muy especialmente de comprender cómo funcionaba todo un engranaje musical que, al mismo tiempo, influía en y era influido por la realidad política de cada etapa de la Argentina.

Desde el primer capítulo, dedicado a la recepción de la ópera italiana en la época rosista, hasta el último, dedicado al universo femenino en la década previa al ascenso del peronismo, uno es testigo de los avances y retrocesos en la conformación de un universo musical específicamente argentino: la creación de los conservatorios nacionales, el apogeo y declinación del feminismo, la “nacionalización” del Teatro Colón, el impulso de la música sinfónica –en oposición a la ópera– como programa pedagógico para las elites locales…

Ese esfuerzo por la comprensión de procesos antes que por la biografía es uno de los principales méritos de Dar la nota .

Otro gran aporte, no necesariamente el más importante, y acaso tampoco buscado de manera deliberada, es la invitación a leer la propia actividad del presente con una mayor capacidad de autocrítica. Quienes nos dedicamos hoy a escribir sobre cuestiones musicales en diversos medios estamos tan atravesados por las tramas simbólicas del presente como lo estaban los protagonistas de los estudios de Dar la nota por las tramas de su tiempo. De ahí que los engranajes que revela este volumen sean, como en toda investigación histórica, una puerta de entrada al presente.

Como todo volumen colectivo, los estilos de los participantes, además de diversos entre sí, pueden resultar un tanto desparejos. En cualquier caso, el ordenamiento cronológico de los capítulos permite que una lectura continua invite a asomarse, desde el ángulo poco transitado de las publicaciones locales sobre música, al propio devenir histórico de la Argentina, cuyos cimbronazos políticos, sociales, económicos y culturales van dejando su huella en el mundo específicamente musical.

Teatro Colón de Buenos Aires.

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